Una investigación reveló que a los cientos de beneficios de hacer ejercicio se suma uno muy poderoso: reducir las posibilidades de padecer algunos de los tipos de cáncer más comunes.

¿Sabías que mover tu cuerpo puede ser una de las armas más poderosas contra el cáncer? No estamos hablando de magia ni de soluciones milagrosas. Hablamos de algo tan simple —y tan poderoso— como el ejercicio para prevenir el cáncer. La ciencia lo confirma: hacer actividad física regularmente puede reducir el riesgo de desarrollar al menos siete tipos distintos. Y lo mejor de todo… está al alcance de casi todos.

La conexión entre actividad física y cáncer

El cuerpo humano está diseñado para moverse. Cuando no lo hacemos, algo empieza a fallar.

El cuerpo humano está diseñado para moverse. Cuando no lo hacemos, algo empieza a fallar. El sedentarismo no solo afecta al corazón o al peso; también influye directamente en procesos celulares que pueden desencadenar cáncer. Pero, ¿cómo funciona esto exactamente?

¿Qué dice la ciencia actual?

El Dr. Charles Matthews, del US National Institute of Cancer,  han confirmado que la actividad física regular reduce significativamente el riesgo de varios tipos de cáncer. Estudios epidemiológicos muestran que las personas activas tienen entre un 10% y un 30% menos de probabilidades de desarrollar ciertos tumores. No es una pequeña diferencia. Es enorme.

El papel del metabolismo y el sistema inmune

Cuando haces ejercicio:

  • Mejora tu sensibilidad a la insulina.
  • Disminuyen los niveles de inflamación crónica.
  • Se fortalecen tus defensas naturales.

Es como si activaras un sistema de vigilancia interna que detecta y elimina células dañinas antes de que se conviertan en un problema mayor.

7 Tipos de cáncer relacionados con el sedentarismo

La evidencia científica ha identificado siete tipos principales de cáncer cuya probabilidad disminuye con la actividad física regular.

Cáncer de mama. Especialmente en mujeres postmenopáusicas, el ejercicio ayuda a regular los niveles de estrógeno, una hormona vinculada al desarrollo de este cáncer.

Cáncer de colon. Mover el cuerpo acelera el tránsito intestinal. ¿Por qué importa? Porque reduce el tiempo que sustancias potencialmente cancerígenas permanecen en contacto con el intestino.

Cáncer de pulmón

Aunque el principal factor de riesgo es el tabaquismo, la actividad física mejora la capacidad pulmonar y reduce procesos inflamatorios.

Cáncer de próstata. En hombres, el ejercicio contribuye a regular hormonas y disminuir la inflamación sistémica.

Cáncer de endometrio. Relacionado estrechamente con el sobrepeso y el desequilibrio hormonal. El ejercicio ayuda a mantener ambos bajo control.

Cáncer de hígado. La actividad física mejora la función hepática y reduce la acumulación de grasa en el hígado.

Cáncer de riñón. El control del peso y la presión arterial —ambos influenciados por el ejercicio— son claves en la prevención.

¿Cuánto ejercicio es suficiente para prevenir el cáncer?

No necesitas convertirte en atleta olímpico. Respirar hondo. Esto es más sencillo de lo que parece. La Organización Mundial de la Salud recomienda:

  • 150 a 300 minutos semanales de actividad moderada, ó
  • 75 a 150 minutos de actividad intensa
  • Eso equivale a 30 minutos al día, cinco veces por semana. ¿Lo ves? Es totalmente alcanzable.

Intensidad moderada vs alta

  • Actividad moderada: caminar rápido, nadar suave, bailar.
  • Actividad intensa: correr, HIIT, ciclismo rápido.
  • Ambas funcionan. Lo importante es la constancia.

Beneficios adicionales del ejercicio

Control del peso corporal

La obesidad es un factor de riesgo para al menos 13 tipos de cáncer. El ejercicio ayuda a mantener un peso saludable sin necesidad de dietas extremas.

Regulación hormonal

Menos grasa corporal significa menor producción de estrógenos y otras hormonas vinculadas al crecimiento tumoral.

Reducción de inflamación

La inflamación crónica es como una pequeña fogata que nunca se apaga. Con el tiempo, puede dañar tejidos. El ejercicio ayuda a extinguirla.

Cómo empezar si nunca has hecho ejercicio

No necesitas empezar mañana corriendo 10 kilómetros.

  • Camina 10 minutos al día.
  • Usa las escaleras.
  • Estaciónate un poco más lejos.
  • Baila tu canción favorita.
  • Pequeños cambios crean grandes resultados.

Mantener la motivación

Hazlo divertido. Encuentra algo que disfrutes. Si odias correr, no corras. Si amas bailar, baila. El mejor ejercicio es el que puedes sostener en el tiempo. Piensa en esto como una inversión a largo plazo. Cada paso es como depositar dinero en una cuenta llamada “salud futura”.

Preguntas Frecuentes (FAQs)

1. ¿Cuánto tiempo debo hacer ejercicio para reducir el riesgo de cáncer?

Con 150 minutos semanales de actividad moderada ya puedes obtener beneficios significativos.

2. ¿El ejercicio elimina completamente el riesgo de cáncer?

No lo elimina por completo, pero puede reducirlo considerablemente.

3. ¿Caminar cuenta como ejercicio?

Sí, especialmente si mantienes un ritmo que eleve tu frecuencia cardíaca.

4. ¿Es mejor hacer ejercicio en ayunas?

No es necesario. Lo importante es la constancia, no el horario.

5. ¿Puedo combinar dieta saludable y ejercicio para mayor protección?

Absolutamente. La combinación potencia los efectos preventivos.

Hacer ejercicio no es solo una cuestión estética. Se trata de reducir significativamente la probabilidad de desarrollar siete tipos distintos de cáncer. Moverte es una decisión diaria. Es una forma de decirle a tu cuerpo: “quiero que estés bien mañana”. No necesitas hacerlo perfecto. Solo necesitas empezar. Tu futuro yo te lo agradecerá.

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