Conoce los tipos de fluidos femeninos, qué significan, cuándo son normales y cómo identificar señales de alerta para cuidar tu salud íntima.

Hablar de fluidos femeninos no debería sentirse como resolver un misterio. En serio, ¿por qué en pleno 2025 sigue siendo un tema “incómodo”? Hoy dejamos eso atrás con una guía cálida, cercana y respaldada por ciencia, que explica todo lo que siempre te preguntaste sobre los fluidos femeninos.

Qué son realmente los fluidos femeninos

Los fluidos femeninos no son algo que debamos ocultar, sino comprender.

Los fluidos femeninos son simplemente la manera en que el cuerpo mantiene todo equilibrado, protegido y funcionando correctamente. No son raros, sucios ni motivo de vergüenza; son un signo de que tu cuerpo hace exactamente lo que debe hacer. La orina, la menstruación y las secreciones vaginales cambian en las diferentes etapas de vida de una mujer. Al respecto, Alejandra Ornelas, ginecóloga y especialista en cirugía laparascópica, nos explicó cómo son durante la presentación de la nueva imagen de la línea de multifluidos de Saba.

Tipos de fluidos femeninos que debes conocer

En la adolescencia

La maduración del eje hipotálamo-hipófisis-ovario provoca que los dos primeros años sean complicados para las adolescentes pues la frecuencia con que se presenta la menstruación varía. En un mes, puede bajarles de forma abundante, después no hacerlo en 3 meses y posteriormente menstruar cada 15 días por 6 meses más, ejemplifica la Dra. Ornelas

Por ello y mientras se establece el patrón mensual de cada una de ellas, es aconsejable buscar un ginecólogo que les diga como transitar esta etapa, sobre todo si los ciclos menstruales van acompañados de dolores (de cabeza, espalda baja o cólicos) u otros trastornos (anemia) que las discapaciten para realizar sus actividades cotidianas.

Durante la etapa fértil

Aun cuando este período es más estable, siempre es conveniente considerar que la fase de ovulación del ciclo menstrual genera una moco abundante, espeso y pegajoso que condiciona mayor humedad y riesgo de manchar la ropa. Durante estos días tampoco hay que descuidar la higiene íntima, porque hay un mayor riesgo de adquirir alguna infección genital por los cambios temporales en el pH vaginal y sus células de defensa.

Por el embarazo

El crecimiento que tiene el bebé en el útero genera un flujo blanquecino y acuoso de protección (que evita la entrada de virus, bacterias y hongos) que puede traspasar la ropa interior. Otra razón por la cual es necesario usar alguna toalla o panti protector durante el embarazo son las fugas de orina que suelen presentarse con el crecimiento del útero y cambios en la vejiga (reversibles en el 98% de los casos).

En el climaterio

La disminución en los estrógenos previa a la menopausia condiciona la necesidad de varios productos de higiene íntima, pues hay:

  • Alteraciones en la cantidad y frecuencia con que se presentan los sangrados.
  • Se intensifica el olor de los sangrados intermenstruales.
  • Puede haber fugas de orina por el debilitamiento de los músculos pélvicos (el cual debe ser tratado por un uroginecólogo).

Fluidos femeninos que son señal de alerta

Los fluidos femeninos mantienen todo equilibrado, protegido y funcionando correctamente en el cuerpo.

No podemos dejar fuera de la lista aquellos flujos que ameritan el tratamiento ginecológico -sin importar cuando se presenten-, pues son el síntoma de una patología genital. Los podrás distinguir porque tienen uno o más de las siguientes características:

  • Color grisáceo, amarillo o verde intenso.
  • Emanan un olor fétido o echado a perder.
  • Producen ardor, comezón o incomodidad al tener relaciones sexuales.

Higiene, un factor clave

De nada servirá contar con los productos más idóneos para captar estos fluidos si éstos no se cambian cada 4 o 6 horas. Hacerlo en un mayor número de horas genera más humedad, malos olores (por la menstruación, el recambio celular y las secreciones de las glándulas de la piel de la vulva), e incomodidades por las deformaciones que en ellos produce el movimiento de la entrepierna.

Otro aspecto que es fundamental para reducir estos problemas es el uso regular de un champú íntimo en la vulva “el cual se pone en cantidad moderada en los dedos de una mano y después de hacer espuma, se aplica suavemente en los repliegues de los labios mayores, (por ser donde se acumulan más las secreciones que generan irritación y malos olores) para finalmente enjuagarse con agua”, finalizó la conferencista.

Los fluidos femeninos no son algo que debamos ocultar, sino comprender. Son un reflejo de tu salud, tus hormonas y el ritmo natural de tu cuerpo. Cuando sabes qué es normal, te empoderas. Y cuando algo cambia, puedes actuar con calma y seguridad.

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