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7 consejos para prevenir lesiones en tu entrenamiento

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A veces llevar a tu cuerpo al siguiente nivel lleva consigo entrenamientos cada vez más fuertes y extenuantes, que, si bien pueden ser diseñados por un entrenador para que cumplas tus objetivos a veces un mal descanso o un movimiento en falso pueden causar lesiones en tu cuerpo.

Por eso, el autoconocimiento y un cuidado apropiado de los músculos puede evitar que llegues a lastimar tu cuerpo y potenciar el rendimiento y de esta manera llegar a tus objetivos más rápido.

7. No hagas más de lo que puedes hacer

Trabajar hasta extenuarte daña el sistema nervioso y puede conducir a infinidad de lesiones. No te extralimites y recuerda que la condición física se obtiene de manera gradual; esforzarte de más puede dañar tu integridad. Aquí la regla de oro es: el cansancio es normal; la fatiga es peligrosa.

6. Hazte un chequeo médico antes de iniciar cualquier programa de ejercicios

Es increíble la cantidad de gente que ingresa a la sala de urgencias de un hospital porque físicamente no estaba preparada para el esfuerzo que supone una actividad deportiva. Cuando andas en bicicleta; por ejemplo, checas primero el estado del aparato: ¿por qué no hacer lo mismo con tu cuerpo? Créeme: te ahorrarás muchos problemas, porque de acuerdo con los resultados de los exámenes, podrás elegir el ejercicio perfectamente adecuado para ti.

5. Jamás hagas ejercicio sin calentamiento previo.

El calentamiento ayuda a aumentar la temperatura corporal, favorecer la irrigación sanguínea, aumentar la frecuencia cardiaca y respiratoria, aumentar la propiedad elástica de los músculos, tendones y ligamentos, mejorar la transmisión de los impulsos nerviosos y preparar los músculos para el esfuerzo.

4. Establece un ritmo y un horario

El ejercicio debe ser regular: no es recomendable ser deportista de fin de semana. La razón es simple, el cuerpo no se acostumbra a hacer ejercicio de esta manera, ni adquiere la condición física necesaria para realizarlo, por lo que se vuelve mucho más vulnerable a una lesión por esfuerzo.

3. Si algo te duele, no lo hagas

No caigas en la trampa de pensar que ese dolor en el codo cederá después de algunos raquetazos, o que ese músculo lastimado se curará milagrosamente a los pocos metros de correr. Lo cierto es que la lesión tenderá a empeorar. El dolor nos avisa que hay algo que no está funcionando bien, y es sabio captar el mensaje y reponernos antes de volver a nuestra actividad física.

2. Desacelera poco a poco

Si haces ejercicio que te provoca sudar, y dejas de hacerlo de repente, el cambio repentino en la frecuencia cardiaca puede ser peligroso; además de que los músculos dolerán más por acumulación del ácido láctico. Lo más recomendable es ir bajando el ritmo poco a poco, para que todo tu organismo se desacelere y pueda recuperar la normalidad.

1. Consigue un instructor

Los instructores de acondicionamiento físico son personas especializadas en el cuidado del organismo. Toda actividad deportiva que realices debería estar supervisada por un experto, que no solamente vigilará tu grado de esfuerzo, sino que te enseñará cómo hacerlo sin lastimarte, ya que muchas de las lesiones deportivas se producen cuando cometemos errores en los movimientos corporales.

Recuerda que la idea es tener una buena salud a través de la actividad física, y no tienes por qué pagar el precio del esfuerzo que, en ocasiones, puede ser demasiado alto.

Salvador Sánchez

Salvador Sánchez

Salvador Sánchez

Salvador Sánchez

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