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Por qué tomar una cerveza el fin de semana es bueno para la salud y no afecta a tu dieta

Fin de semana, llega el tiempo de relajarse con los amigos y qué mejor que hacerlo acompañado de unas “chelas”. Pero, ¿cómo afecta o beneficia el consumo de cerveza a tu salud?  
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¿Qué contiene realmente una cerveza?

La cerveza es una bebida natural con bajo contenido en calorías (alrededor
 de 40 kcal por cada 100 ml), sin grasas
 ni azúcares simples. Al tomar cerveza, ingieres una cantidad importante de carbohidratos, vitaminas y algunos aminoácidos, además de poca graduación alcohólica (generalmente entre 4 y 7, en comparación con otras bebidas alcohólicas) por lo que su consumo, con moderación, no afecta una dieta equilibrada. No sólo eso: distintos estudios apuntan a que tomar cerveza de forma moderada puede ser benéfico para la salud. 

La ingesta de cerveza, según su grado de consumo, afecta positiva y negativamente en diversos órganos y funciones metabólicas importantes, y está relacionada con ciertas enfermedades.

Tomar cerveza y sus repercusiones en el cuerpo humano

La cerveza y el peso

Diferentes estudios a nivel mundial señalan que no existe relación entre el consumo de cerveza y el tamaño del vientre, pues se ha comprobado que ésta no influye de manera significativa ni en el índice de masa corporal (BMI), ni en el índice cintura-cadera (ICC), parámetros que se emplean para medir la distribución de la grasa en el cuerpo.

Por lo tanto, carece de fundamento la creencia generalizada de que los bebedores de cerveza son más obesos que los que
 no beben, o los que consumen solamente vino o alcohol de más graduación. De
 ahí que para algunos investigadores, el problema real es el tipo de comida, elevada en calorías y grasas saturadas, que suele acompañar a esta bebida. 

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Alcohol y el corazón

Para algunas personas, especialmente hombres mayores y mujeres post-menopáusicas, el consumo moderado de alcohol les brinda protección contra ataques al corazón, enfermedad vascular coronaria, apoplejía y muerte por causas cardiovasculares. Esto puede deberse a que posiblemente ayuda a elevar el colesterol bueno en la sangre, entre otros efectos positivos. No obstante, el consumo prolongado y excesivo se ha asociado con hemorragias, falla cardíaca congestiva y fibrilación auricular

El hígado, el órgano más afectado

El hígado se encarga de descomponer el alcohol para que pueda ser eliminado. Pero el consumo excesivo y prolongado de bebidas alcohólicas como la cerveza, puede dañar
 su función, impidiéndole procesar el alcohol correctamente, y derivar en enfermedades como hígado graso (esteatosis), hepatitis por alcohol y la cirrosis hepática. Y aunque algunos de los síntomas de estas enfermedades son leves, las consecuencias pueden ser muy graves, incluyendo pigmentación amarillenta de la piel, problemas de coagulación, hemorragias digestivas y muerte. 

Cáncer y alcohol, ¿existe alguna relación?

Muchos factores afectan el riesgo de desarrollar cáncer, incluyendo el aspecto genético, la dieta, el estilo de vida y el medio ambiente. En relación al alcohol, algunos estudios han reportado que el abuso de éste puede contribuir al desarrollo de algunas neoplasias como cáncer de boca, faringe, laringe, esófago, colon, seno e hígado, estando en estudio todavía el de estómago y páncreas.

Un consumo arriba de 50 gramos al día está asociado a un mayor riesgo de contraer estas enfermedades. Por otra parte, aunque varios estudios sugieren que el consumo moderado de alcohol puede asociarse con menor riesgo de cáncer en la vejiga, riñones, ovarios y próstata, no debe promoverse el consumo de bebidas alcohólicas para obtener beneficios en la salud. 

Cerveza y diabetes

Existe evidencia de que el consumo moderado de alcohol puede ofrecer cierta protección contra el desarrollo de diabetes tipo 2, pero las personas diabéticas 
deben ser muy cuidadosas con esto, ya
que aunque la Asociación Americana de Diabetes (ADA) sugiere que el consumo
de alcohol es aceptable para algunos diabéticos en la medida de no más de dos tragos por día para hombres, y un trago
 por día para mujeres. Algunos pacientes, como los diabéticos con altos niveles de triglicéridos (un tipo de grasa en la sangre), no deben tomarlo, pues puede empeorar su enfermedad; mientras que en los diabéticos insulinodependientes puede causar bajas importantes de azúcar en sangre. 

Según un estudio realizado en Inglaterra, la cerveza puede ayudar a incrementar el colesterol bueno (HDL) y mejorar la coagulación de la sangre. Y aunque es apreciada por sus propiedades como bebida refrescante y nutritiva, se recomienda consumirla moderadamente para que resulte benéfica para la salud.

Redacción American Health&Fitness

Redacción American Health&Fitness

Redacción American Health&Fitness

Redacción American Health&Fitness

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